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Actividades de montaña, aventuras diversas, recorridos de relax y una oferta gastronómica como pocas. El legado de los inmigrantes europeos en festividades y tradiciones diversas.

Es uno de los motores de la Argentina, por su empuje industrial, agroganadero y, naturalmente, turístico. Córdoba, es uno de los centros económicos y culturales más importantes de la Argentina. En términos turísticos, ofrece innumerables propuestas para disfrutar de la naturaleza, vivir la aventura, descubrir tesoros históricos y arqueológicos, conocer uno de los pueblos más festivos de este lado sur del mundo y, por supuesto, degustar sabores con identidad propia.

En su gastronomía, y en las distintas rutas alimentarias que trazan sus caminos, Córdoba luce la diversidad cultural del legado de los Jesuitas y de las diversas colonias de inmigrantes europeos, que habitan la región desde el siglo XIX. A lo largo de su territorio, es posible recorrer varios itinerarios astronómicos, que hacen referencia a los productos y platos típicos que allí se ofrecen.

La diversidad de propuestas, da respuesta a todos los gustos, tanto para quienes disfrutan de las actividades en la montaña, el agua o el aire. Las principales áreas turísticas de la provincia, la determinan las Sierras Chicas, Sierras Grandes y Sierras Occidentales, donde la naturaleza, se combina con la aventura por los caminos de tierra adentro, en las cimas de los cerros, en las profundidades del agua y en lo alto de los cielos. Las travesías se pueden hacer en 4x4, a caballo, mountain bike, o a pie, siguiendo el recorrido de los senderos bajo, la tutela de guías y baqueanos.

Un mundo de sabores
En la ciudad capital, se descubren sabores vanguardistas y bohemios, delicias propias de la cocina de autor, excelentes ofertas de la cocina internacional y también sabores de la cocina criolla y regional. Los quesos y embutidos de Colonia Caroya y los asados de Jesús María, se acompañan con los vinos artesanales de la región. En Calamuchita, las especialidades de la cocina centroeuropea, se degustan junto a las cervezas artesanales, que se producen en Villa General Belgrano. En el norte, en Quilino y Deán Funes, se crían los más sabrosos cabritos. Hacia el sur, se destacan las grandes plantaciones de maní. En la zona de Mar Chiquita, la nutria y el pejerrey son los protagonistas de las mejores ofertas gastronómicas. En el Valle de Traslasierra, los viajeros golosos, podrán disfrutar de la dulce Córdoba: numerosos emprendimientos elaboran dulces caseros e irresistibles alfajores regionales; además, en Mina Clavero, Villa Dolores y otras villas cercanas, se cosechan hierbas aromáticas, con las que se elaboran productos orgánicos y se produce miel de abejas.

El espíritu festivo, la música y el humor están siempre presentes en Córdoba y con ellos, el momento para la fiesta: cada producto tiene su celebración con multitudinarias fiestas populares, donde los artesanos de la cocina y productores locales, exponen sus delicias a locales y visitantes. El calendario es amplio y abarca todo el territorio de la provincia, extendiéndose durante todo el año.