El aumento de casos de coronavirus en los últimos días y la ocupación de camas en cada distrito ponen en duda el futuro de la temporada en la Costa Atlántica bonaerense. Así lo dejó en claro el gobernador Axel Kicillof

después de haberse reunido con un grupo de intendentes de la región. "Hoy no sólo estamos estamos decidiendo sobre los habitantes de la Provincia, sino también sobre turistas que vienen de otras partes del país y de la Ciudad", subrayó hoy en conferencia de prensa.

"En su gran mayoría se están cumpliendo los protocolos sanitarios, sobre todo por el sector privado, que no quiere que suban los casos de coronavirus, porque eso sería la sentencia de muerte de la temporada veraniega", resaltó el gobernador bonaerense en Mar Chiquita. Y luego agregó: "Como en Europa y Estados Unidos la segunda ola llegó con la vuelta del frío, acá se esperaba que llegara después el crecimiento fuerte de contagios. Pero empezaron a subir los casos y esta segunda ola llegó hace un mes a la Argentina".

Para Kicillof, la temporada "se abrió con mucha dificultad y tomando un riesgo alto". De todos modos, ratificó que "se quiere mantener porque es empleo y producción para la economía y esparcimiento para los argentinos". Ese fue, también, el mensaje que durante la reunión escucharon los intendentes Guillermo Montenegro (General Pueyrredón), Martín Yeza (Pinamar), Gustavo Barrera (Villa Gesell), Cristian Cardozo (Partido de la Costa), Sebastián Ianantuony (Miramar), Alejandro Dichiara (Monte Hermoso) y Jorge Paredi (Mar Chiquita).

En el encuentro, Kicillof y los jefes comunales analizaron la cantidad de casos de coronavirus, la ocupación de camas en cada distrito y el modo en que se están aplicando las restricciones dispuestas el último fin de semana. En ese contexto, el gobernador recordó que "la Provincia decidió una suspensión de actividades de 1 a 6 de la mañana y una elevación de multas por no uso de tapabocas y para fiestas clandestinas". "Prefiero ser tomado por antipático antes que por irresponsable", dijo.

Por su parte, el intendente de Pinamar, Martín Yeza, destacó que en las primeras 48 horas de la aplicación de las restricciones dispuestas en la Provincia "el resultado es muy positivo" en cuanto al cumplimiento de la norma. Además, consideró que lo que buscan las medidas es "aplanar la curva y lograr que baje" la cantidad de casos de coronavirus.

En tanto, el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollan, advirtió que la cantidad de contagios de coronavirus "está creciendo mucho más rápido de lo que había sido en la primera oleada". "Está aumentando mucho en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Hace apenas tres semanas teníamos 815 casos y hoy casi 3.000. Nos estamos acercando a lo que fue el pico de casos en 2020", sostuvo el funcionario provincial.