A 25 kilómetros de Esquel, conserva el legado de los inmigrantes galeses que llegaron al Golfo Nuevo a mediados del siglo XIX, sus tradiciones.

Con unos 11.000 habitantes, enmarcada por un excepcional paisaje de montañas y campos cultivados, dueña de una repostería y carta de exquisiteces reconocida a nivel mundial, Trevelín espera al visitante como un perfecto programa post esquí.

El famosísimo té galés, según la opinión de especialistas, es diferente del té inglés, en cuanto a que el segundo está más relacionado con lo social, con las reuniones de la clase alta. El galés, en cambio, tuvo por meta ser una suerte de refuerzo del almuerzo para la gente del campo. Tiene lógica: el trabajo pesado de recolección de leña con hacha, o la trilla en verano, exigían un refuerzo de calorías para recomponer la energía del trabajador. No era obligatorio que el té fuera importado: se consumía el que se conseguía y era acompañado con tortas o pan y manteca.

La costumbre del té galés se remonta a 1865, con la llegada de los primeros colonos a las costas del Golfo Nuevo (actual Puerto Madryn). Estas personas, habían partido dos meses antes desde Liverpool,  a bordo del velero “La Mimosa”.

El sabor de la tradición

Uno de los componentes más conocidos de la especialidad culinaria chubutense, la torta negra, en realidad es una creación de aquellos primeros colonos llegados a la Argentina y totalmente desconocida en Gales. Fueron, aquellas mujeres pioneras, las que tomaron los pocos elementos de los que disponían a fines del siglo XIX, con el propósito de crear una torta de fácil elaboración y a la vez, de gran durabilidad (hasta diez años). Todavía, se estila utilizar esta exquisitez de la repostería, como torta de bodas y degustar una porción de ella en cada aniversario de casamiento. 

“Los domingos por la mañana –recuerda una de las descendientes de aquellos galeses– los pobladores solían ir al culto de las 11 en la capilla. Muchas veces viajaban decenas de kilómetros a caballo, por lo que era necesario hacer un corte para el almuerzo y recuperar energías”, cuenta Williams.“Solía trasladarse toda la familia, así que se armaba una suerte de pic-nic al aire libre y se continuaba la jornada con canto. Durante la tarde, un segundo descanso era a las cinco de la tarde, el “five o´clock tea”.  La merienda,  incluía manteles delicadamente bordados y almidonados, extendidos sobre el césped y té en hebras servido en la mejor vajilla. A su alrededor, se reunían los comensales a degustar tortas, tartas, panes caseros  y dulces”.

A pesar del transcurso de los años, la tradición se conserva en los lugareños y hoy se ha convertido en uno de los íconos turísticos de la provincia de Chubut,  especialmente en Trevelin. En sus calles, el visitante puede detenerse en una de sus casas de té y revivir aquella costumbre.

» Datos útiles:

Secretaría de Turismo de Trevelin

Tel: (02945) 480120 / 480917

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www.trevelin.gob.ar

 

Museo Regional Trevelin

Tel: (02945) 480881

E-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.  / Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Casa de Té “Nain Maggie”

Tel: (02945) 480232

www.casadetenainmaggie.com

 

Casa de Té “La Mutisia”

Tel: (02945) 15548354/ 15687888

www.casadetelamutisia.com.ar