Cuando una persona en modo viajero llega a un restaurante, suele preguntar de inmediato cuál es la comida regional del lugar. En Ushuaia, los platos típicos son exquisiteces de la alta cocina, como la centolla, el cordero o la merluza negra.

O sea, delicadezas culinarias difíciles de hallar, pero accesibles para todos los visitantes. Platos de mar y carnes de estepa, entre otras especialidades, hacen un menú fueguino muy sabroso y exclusivo.

La primavera es una época excepcional para degustar, sobre todo, la carne ovina. Durante esta estación se alimentan los corderos recién nacidos, y su carne adquiere el sabor característico de los pastos condimentado con la salinidad del mar. Todo esto convierte a la carne de cordero fueguino en una de las más extraordinarias del mundo. Y en Ushuaia es un plato común; se lo ofrece asado a la llama, o en finas preparaciones de autor.

Los otros dos protagonistas vienen de las aguas frías que hacen de Tierra del Fuego una isla. La merluza negra, de dimensiones enormes, se captura a increíbles profundidades, donde el agua es heladísima y muy pura. En general, los buques que la pescan la destinan al mercado internacional, pero una pequeña cantidad de las capturas para ser consumidas en Ushuaia. Para no perdérsela, en sencillas preparaciones que permiten apreciar su sabor único.

La centolla, cangrejo rey y por lo tanto el más grande entre todos los demás, prospera en el Canal Beagle u Onashaga, y los ejemplares de cinco a diez años se hacen presa con trampas especiales. Su carne blanca y rosa se recomienda por su suave textura. En general, los visitantes la eligen viva en las peceras -más fresca, imposible- y en la cocina se la transforma en la exquisita memoria que el paladar recordará como una experiencia imborrable, sea al natural, en ensalada, gratinada al horno, en volcán. La primavera y el verano son ideales para degustarla.

La primavera es, también, la época en la que los chefs van en busca de producto frescos de estación, como la salicornia o ¨esparrago de mar¨, cultivo natural que crece regado por el agua salada en las costas de Tierra del Fuego y da sello de distinción y calidad a la variedad de sabores con los que nos puede deleitar el Fin del Mundo. Otros condimentos forman parte de los secretos que cada uno de los cocineros guardan y para descubrirlos es que los invitamos a Ushuaia, que está más allá de tu imaginación.

UN LUGAR IMPERDIBLE EN EL PAÍS

Ushuaia es la capital de la provincia de Tierra del Fuego y se la conoce popularmente como la ciudad más austral del mundo o “fin del mundo”. Debe su nombre a su emblemática Bahía de Ushuaia, a la que los Yámanas llamaban: ush ('al fondo') y waia ('bahía' o 'caleta') que significa 'bahía profunda o bahía al fondo'.

Está ubicada en un valle rodeado por la cordillera de los Andes y al sur por la Bahía de Ushuaia y las costas del canal Beagle, paso interoceánico que hace de su puerto uno de los más visitados del continente-. Es, además, la puerta de entrada más activa al turismo nacional e internacional que busca aventurarse al continente Antártico.

Esta pequeña ciudad multicolor que, año a año, aumenta su magnetismo como destino turístico, cuenta con la noche más larga en invierno, el día más largo del verano argentino, los colores más impactantes del otoño y la mejor calidad de nieve del país. Su enorme abanico de propuestas se adapta a todos los perfiles de viajeros.