La casa francesa actualizó la oferta del modelo con el cual compite entre los SUV. Además del diseño, también hay ajustes en equipamiento y se renueva la gama.

Este producto le permitió a Citroën competir en uno de los segmentos más codiciados de mercado, el de los SUV compactos. Si bien no se trata de uno de esos modelos (es, más bien un familiar), logra cubrir correctamente el formato que le da personalidad a aquellos gracias a una estética especialmente atractiva. Y ese es uno de los puntos que fueron ajustados en esta nueva versión.  Mantiene las dimensiones y aunque la presentación general es similar, algunos detalles le otorgan cierta cuota de juventud. Son nuevos los grupos ópticos delanteros (más angostos y complementados por luces led de circulación diurna), la parrilla tridimensional y los paragolpes. Las llantas también se han modificado y algunas secciones que antes eran color aluminio ahora son negras.

Atrás, la principal diferencia es la reubicación de la rueda de repuesto: ya no está “colgada” en el portón sino que aparece en el interior, en el piso del baúl. Sin embargo, si un cliente lo desea, puede pedir que le instalen la rueda en el portón a cambio de un costo adicional y solo en las versiones tope de gama.

En cuanto a la oferta, la gama ahora se compone de tres versiones, Live, Feel y Shine, y desaparece el modelo C3 Picasso, absorbido por estas tres. 

En el habitáculo los principales ajustes tienen que ver con la decoración, la reubicación del navegador y la incorporación de un quinto cinturón inercial de seguridad. La nueva pantalla multifunción táctil de 7 pulgadas en la consola central dispone de, función MirrorScreen, Jukebox con 16 GB de memoria para almacenamiento de música y fotografías, sistema de reconocimiento de voz por medio de smartphone, entradas auxiliar y USB 2.0, cámara de retroceso con guías de trayectoria y distancia en pantalla, compatibilidad con la exclusiva aplicación Link MyCitroën, que permite utilizar nuevas funciones a través del teléfono inteligente.

En el apartado mecánico aparecen mejoras en las suspensiones, mientras que conserva los motores ya conocidos, dos propulsores a gasolina, 1.5i y 1.6 VTi de 90 CV y 115 CV respectivamente, aunque en ambos casos se han aplicado ajustes para reducir el consumo.