Sólo hay que recorrer 40 kilómetros desde la capital de San Luis para llegar a este paraíso. La caminata por sus calles devuelve silencio y naturaleza. Se ven sierras y ríos, y puede disfrutarse de un sol cálido. Y a ese decorado se le agregan diferentes propuestas, como las excursiones a caballo, los paseos en bicicleta y los asadores. El Trapiche es, en efecto, un refugio para visitar este verano y desconectarse de la agenda diaria.